Virus de la rabia
El virus de la rabia es un tipo de virus del género Lyssavirus, el cual es del tipo ARN helicoidal, provoca la enfermedad de la rabia, la cual es zoonótica, por lo que es peligrosa para el ser humano.
Transmisión
Se transmite por medio de la saliva del animal infectado principalmente por contacto directo ya sea por heridas en la piel o por contacto con las mucosas, usualmente se trata de una mordedura del animal debido a que el animal rabioso es violento. Otro medio de infección es por inhalación de gotitas portadoras en el aire, lo que es posible en espacios cerrados como cuevas de murciélagos infectados. También, es posible contraer la rabia por transfusiones de sangre o transplantes de una persona contaminada con el virus. Por otro lado, la exposición a secreciones del animal o persona infectados, por un contacto físico no supone un riesgo de transmisión de la rabia (Greenlee, 2022).
Epidemiología
A pesar de ser una enfermedad prevenible y con vacuna, causa cerca de 40.000 a 100.000 muertes al año. Se encuentra a nivel mundial, con menos frecuencia en lugares insulares, es más prominente en islas del Caribe, Centroamérica, Sudamérica, India, Nepal y África (Bennett, 2020). Se transmite a nivel urbano por mascotas no vacunadas, principalmente perros y gatos, a nivel salvaje por animales salvajes como mapaches o mofetas y también por la rabia del murciélago. El comportamiento agresivo que desarrollan los animales infectados, ayudan a la diseminación de la enfermedad, además los países sin regulaciones acerca de la vacuna contra la rabia, son fuentes grandes de infección (Murray, 2021).
En Costa Rica se han reportado 11 casos, el primero en 1967 en Alajuela; un año después 4 casos mas en Tibás, Hatillo, Palmichal de Acosta y San Vito; en el 2021, 2 casos en Corredores; dos casos en Palmar Norte de Osa, uno en 2004 y otro en 2014 y el caso mas reciente en Dota en el 2018. (Ávalos, 2018)
Desarrollo de la enfermedad
Infección
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| Figura 1. Fases de la propagación del virus de la rabia. (Murray, et al., 2021) |
Prevención
La prevención empieza por la educación popular sobre la importancia de vacunar los animales domésticos y de no tener contacto con la vida silvestre, a parte de esto, reconocer algunas características claves como saber los animales mas comunes que transmiten la enfermedad (mapaches, murciélagos, zorros y mofetas) e identificar el comportamiento agresivo o bien, atípico de estos. Algunos países han tomado medidas para evitar la propagación del virus con controles biológicos, pero en general es una enfermedad prevenible siguiendo medidas de seguridad ante la vida silvestre, control de vacunas en animales domésticos y personas y dando tratamiento inmediato en caso de sospecha de infección. (Centro para el control y la prevención de enfermedades, 2019)
| Figura 2. Animales silvestres mayormente asociados a transmitir el virus de la rabia (Centro para el control y la prevención de enfermedades, 2019) |
Diagnóstico y Tratamiento
Usualmente la persona mordida por un animal sospechoso, confirma los síntomas asociados (Murray, 2021). Debido a que los síntomas pueden presentarse hasta un año después es difícil asociarlos directamente un contacto con un animal, por lo que el tratamiento en estos casos es de poca ayuda, ya que es muy tarde para intervenir.
Un individuo que haya sido mordido o rasguñado por un animal que parezca ser sospechoso debe primero lavar la herida con agua y jabón para evitar una infección bacteriana y posteriormente buscar ayuda médica. Posteriormente, la profilaxis de la enfermedad debe ser inmediata y se realiza empezando por administrar suero antirrábico alrededor de la herida. A continuación, se aplica una primera dosis de vacuna el mismo día (día 0) y se aplican otras tres dosis en los días 3, 7 y 14. En caso de ser una persona inmunosupresa, se aplica una dosis extra el día 28. (Greenlee, 2022).
Caso clínico en Costa Rica
Hombre de 43 años, biólogo de profesión. Contrajo el virus durante un paseo familiar, ingresó a una cueva en Copey de Dota donde había murciélagos y tocó a uno de estos animales. 6 días después del viaje fue admitido en el Hospital San Juan de Dios, se encontraba con parálisis del cuello hacia abajo, presentó fallo orgánico a nivel renal, con deterioro franco, se trasladó a la UCI y se mantuvo con respirador artificial. El paciente nunca le indicó al personal de salud sobre su acercamiento con murciélagos. (Ávalos, 2018)
Referencias bibliográficas
Ávalos, A. (23 de octubre de 2018). Virus de la rabia tiene a biólogo de 43 años en Cuidados Intensivos del San Juan de Dios. La Nación. Recuperado de: https://www.nacion.com/el-
Bennett, J., Dolin, R., Blaser, M. (2020). Mandell, Douglas y Bennett. Enfermedades infecciosas. Principios y práctica. Elsevier Health Sciences. Recuperado de: https://books.google.co.cr/books?id=iG_-DwAAQBAJ&dq=virus+de+la+rabia&hl=es&source=gbs_navlinks_s
Centro para el control y la prevención de enfermedades. (2019). La rabia. Recuperado de: https://www.cdc.gov/rabies/es/index.html
Greenlee, J. (Mar. 2022). Rabia. Manual MSD. Recuperado de: https://www.msdmanuals.com/es-cr/hogar/enfermedades-cerebrales,-medulares-y-nerviosas/infecciones-cerebrales/rabia
Murray, P., Rosenthal, K., Pfaller, M. (2021). Microbilogía Médica. Elsevier Health Sciences. Recuperado de: https://books.google.co.cr/books?id=l1slEAAAQBAJ&dq=virus+de+la+rabia&hl=es&source=gbs_navlinks_s
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